No hay nada peor para un escritor y futuro productor
cinematográfico que la falta de ideas, ya que tu progreso en tu carrera depende
totalmente de tu creatividad. Así que (Aun que suene fatalista) Cualquier
persona que dependa tanto de su creatividad, cuando se le acaba se considera a
si mismo muerto.
En realidad es un proceso lleno de frustración, porque bien,
yo y mi equipo de productores estamos encargados de ir arreglando poco a poco
una idea o incluso un proyecto hasta que no quede error alguno para que en su
presentación sea un producto bueno e incluso único. Desgraciadamente no solo dedicamos nuestro tiempo a estar
puliendo imperfecciones de productos que aun no salen al publico, también nos
entrenan para que seamos los genios detrás de un producto audiovisual, ósea que
también tenemos que encargarnos de pensar en una buena idea y desarrollarla
para que no se quede estancada al igual que muchas otras ideas que nunca
progresaron a lo largo de nuestro historial como productores amateur.
Tengo que admitir que es una muy buen disciplina que nos mantiene siempre activos y con la
mente muy abierta, siempre listos para cualquier cosa que se nos ponga
enfrente, capases de solucionar problemas que nadie puede encontrar una solución
viable o simplemente no quieren solucionar, dispuestos a darlo todo por plasmar
nuestras ideas en la pantalla grande y estar orgullosos de todo el esfuerzo
invertido. Pero al final me encuentro haciendo lo que más me gusta y no me veo dedicándome
a otra cosa que no sea esto, por lo que me encuentro muy contento de tener
todos estos conflictos y tener que solucionarlos.
Es por esto y muchas cosas más que me preocupa quedarme sin
ideas…
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